jueves, 24 de enero de 2008

CAPACITACIÓN DOCENTE EN LAS VACACIONES DE INVIERNO

El Gobierno porteño quiere capacitar a docentes en vacaciones de invierno
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Quieren que los chicos no pierdan días de clases. Las jornadas serán optativas y coincidirán con la primera semana del receso. El plan ya genera polémica: los gremios pretenden que se haga en el curso del año.

Por: Victoria Tatti

Desde este año habrá cinco jornadas de capacitación docente en la primera semana de las vacaciones de invierno. "Queremos que los docentes se formen, pero no a costa de las clases de los chicos. La propuesta no será obligatoria y estamos se guros de que los educadores de la Ciudad van a participar". Así lo anunció, en una entrevista exclusiva con Clarín, el ministro de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Mariano Narodowski. La medida ya instaló la polémica.

-¿Por qué esta decisión?
-Hasta ahora, los docentes tenían jornadas de capacitación y reflexión dos veces por año con pérdida de clases. Por eso el cambio. Queremos darle al receso un carácter más productivo, que combine ocio con capacitación.

-¿Lo habló con los docentes?

-Lo conversamos con algunas agrupaciones como AMET y UDA. Con UTE todavía no.

-¿Estuvieron de acuerdo?

-Estamos seguros de que la mayor parte va a participar.

-Aunque sea voluntario, pueden sentir que pierden una batalla

-Eso sería considerar la capacitación con la lógica utilitaria del puntaje, de la obligación. Esto es distinto. No tendrá puntaje y nadie debe sentirse perseguido. Al contrario, estamos solucionado un problema de pérdida de clases y ofreciéndoles a los docentes una oportunidad que nos parece interesante.

-¿Cómo están planteadas estas jornadas de capacitación?« -Están en elaboración. En principio serían por nivel de enseñanza, por ciclos y por temas. Habrá actividades vinculadas a disciplinas específicas y otras más generales y recreativas, además de opciones culturales a las que los docentes en líneas generales no pueden acceder.

-¿Cómo describe el perfil promedio del docente porteño?

-Estoy conforme. Su nivel es aceptablemente bueno, especialmente al compararlo con otras ciudades. Tenemos una enorme tradición pedagógica que aún se siente y hay que potenciar ese bagaje que está en las escuelas.

Por resolución del ministro Narodowski ya se dieron de baja de la agenda educativa 2008 los dos días de reflexión docente obligatorios -o lo que es lo mismo, se sumaron dos días más de clase al año-, y se incorporaron los cinco de capacitación docente de la primera semana de vacaciones de invierno.

La medida despertó opiniones diversas entre los gremios docentes porteños. Eduardo López, secretario gremial de UTE/CTERA, el más numeroso de Capital, sostuvo: "Es una obligación del Estado capacitar a sus docentes y nosotros exigimos que sea en servicio, es decir, durante el horario de clase, con los chicos en el aula y con capacitadores del Estado. Pero esto requiere una inversión y es más fácil hacer un show de capacitación en el receso invernal. Por otro lado, tenemos dudas de que lo que hoy es voluntario mañana no termine siendo obligatorio".

Según López, la actualización de los docentes porteños depende de que asistan a los cursos gratuitos del CEPA, la escuela de capacitación docente de la Ciudad, o a cursos pagos que ellos elijan. "En todos los casos tiene que ver con la iniciativa personal, querer y poder, y si tenemos en cuenta que el 80 por ciento de los docentes tiene dos cargos, aunque quiera la mayoría no podrá capacitarse. Por otro lado, la maestra de Gasalla no va a ir por su cuenta a actualizarse. Con la capacitación en servicio -como lo establece la nueva Ley de Educación Nacional- se garantiza que todos se capaciten".

UTE está en desacuerdo con la eliminación de los dos días de "reflexión escolar". "Hay padres que se quejan porque se pierden dos días de clases. Para nosotros se ganan. Es el único momento en el año en que los docentes reflexionamos sobre la práctica escolar cotidiana".

La "capacitación en servicio" es un reivindicación que también levantan otros dos gremios consultados por Clarín, UDA y SEDEBA. Las diferencias se expresan en otro terreno. "No nos parece mal que se abra una instancia de capacitación, de carácter optativo, durante el receso escolar de invierno como en cualquier otro momento del año, y es nuestra intención participar del armado de esta propuesta", dijo el secretario general de UDA, Gustavo Frutto. Y agregó: "Acordamos en que se supriman las jornadas de reflexión porque no cumplen su objetivo y se pierden días de clase".

Ada Leirós, secretaria general de SEDEBA, sostuvo: "Apoyamos la propuesta de Educación. Y esperamos que sea exitosa, no como otras experiencias que no sirvieron para apoyar al docente en sus necesidades concretas. Sobre las jornadas de reflexión, creemos que se debería haber evaluado su levantamiento. Si no parece que sólo sirvieron para que se perdieran días de clase".

miércoles, 9 de enero de 2008

TENER HUEVOS

El País,Domingo, 06 de Enero de 2008

Opinión
TENER HUEVOS
Por Sandra Russo

El team Macri-Michetti, esas caras renovadoras de la política argentina, tan sucia, tan corrupta, salió a mostrar el estilo de gobierno que tiene en mente con un puñado de acciones altamente impopulares. A esto la derecha le llama tener huevos.

Si uno tuviera que hacer una distinción tajante entre una corriente política de centroizquierda o peronista y una corriente de cepa elitista, liberal o conservadora, podría simplemente guiarse por la relación entre un gobierno y los trabajadores. No hay demasiadas vueltas: cuando se habla del “costo político” de una medida cualquiera, eso necesariamente implica que se trata de una medida impopular, que atenta contra los intereses de la mayoría, en beneficio de una elite social, económica o religiosa.

Los gremios estatales provocaron a los sucesivos gobiernos democráticos dolores de cabeza y la obligación de permanentes negociaciones. Los sucesivos gobiernos municipales, provinciales y nacionales debieron soportarlos. Los gobiernos y las patronales siempre deben soportar a los trabajadores. Hay una inercia capitalista que casi por definición, o si se quiere, por una relación dialéctica, lleva la riqueza hacia arriba. A esa inercia capitalista, cuando no es autoritaria, le corresponde el derecho de los trabajadores a defender sus intereses.

Es su pan, su dignidad y su pertenencia a esta sociedad lo que reclama un trabajador despedido. Si hasta ahora nadie tomó medidas tan brutales como las que tomaron Macri-Michetti, no fue porque las respectivas administraciones no chocaran contra los gremios estatales, sino porque evaluaron ese “costo político”. Para considerar que una medida higiénica del Estado implica un “costo político”, es necesaria también la conciencia de lo que implican los despidos masivos. No sólo manifestaciones y paros: provocan manifestaciones y paros porque está en juego la supervivencia de cada despedido.

En el modelo que Macri-Michetti tienen por lo visto en mente, esa ecuación, si fue contemplada, también fue minimizada. La derecha se excita cuando ve que se aplastan las conquistas gremiales. La derecha no quiere sindicatos. Así como en las fábricas repelen a las comisiones internas, se agrandan cuando el viento sopla a su favor, y despiden en masa y sin anestesia cuando merman las ganancias. Así como echa sospechas y decide la suspensión de un bien escaso para los pobres, los medicamentos, y en un mismo movimiento perjudica a los ciudadanos y beneficia a los laboratorios. A este tipo de cosas la derecha le llama tener huevos. A los que acusan a los nuevos líderes latinoamericanos de populistas, simplemente porque reparten la riqueza y privilegian su relación con el pueblo por sobre su relación con lobbies empresarios. Toda esa gente, que quiso a Macri jefe de Gobierno, la gente que adhirió al discurso prefabricado según el cual no despedir y no reprimir es “no hacer nada”, piensa que para tomar estas medidas hay que tener huevos.

Yo rescataría aquí los huevos que, por el contrario, y a mi entender, hay que tener para abstenerse de despedir y reprimir. Como se recordará, fue en los últimos años que volvió la actividad sindical después de mucho tiempo en el que la problemática general era la desocupación. Como conviene también recordar, esta ciudad rica cercada por cordones de extrema pobreza fue de pronto inundada por piqueteros y cartoneros. Hubo incidentes, claro, como los presos de la Legislatura. Pero la política nacional y porteña en los últimos años fue evidentemente contraria a la represión tanto de los desocupados como de los trabajadores.

También rescataría los huevos extraordinarios que tuvieron siempre los organismos de derechos humanos, que se atuvieron a la Justicia incluso cuando esa Justicia estuvo al servicio aberrante de los que cometieron crímenes aberrantes. Rescataría, también, los huevos de quienes salieron a las calles en el 2001, muchos defendiendo sus intereses individuales y muchísimos otros por la dignidad colectiva. Rescataría por último los cortes de calles que hubo por protestas justas, porque está bueno tener un tránsito ordenado, pero pretender orden cuando hay miseria es tentar a la muerte. Para la derecha, hay vidas que pueden ser sacrificadas en pos del orden. El orden es la utopía del capital. Muertos en vida que trabajen y que resuciten para volver a trabajar.

Cualquier sociedad civilizada, como las europeas, acepta que es parte de la lógica capitalista que los trabajadores reclamen. En Francia o en Italia hay muchos ciudadanos perjudicados por los paros y las manifestaciones, por los incendios de autos y los conflictos raciales. La violencia de la globalización marca ese escenario. Y los gobiernos globalizados buscan soluciones consensuadas para aplacar el mal humor social. Cualquier sociedad civilizada se reserva el derecho hasta de la xenofobia, pero evalúa el “costo político” de las soluciones brutales. Desde el nazismo, es de rigor democrático evaluar “costos políticos”.

Macri dijo que “no se dejará extorsionar”. A que 21.000 personas que ven tambalear sus fuentes de trabajo protesten, Macri le llama “extorsión”. Es interesante ver las coberturas del acto de los municipales. Este diario lo publicó en su tapa. La Nación también, pero con bocadillos como “La movilización sindical frente al palacio municipal y los trastornos provocados a los particulares no doblegaron a Macri”. O sea: el tipo tiene huevos. Clarín sólo hizo una pequeña mención en tapa a los miles de personas que salieron a la calle.

Propongo que repasemos colectivamente a qué le llamamos coraje, y a qué le llamamos desvergüenza

DERECHOS HUMANOS PRO

El subsecretario de Educación pidió una "limpieza étnica"

Mauricio Macri, jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, durante la campaña electoral en la que resultó electo -en segunda vuelta- por casi el 60 por ciento de los votos, repitió hasta el hartazgo el sonsonete de la inclusión social. Esa tarea, entre otras, depende del ministro de Educación, Mariano Narodowsky. Su segundo, Walter Bouzada Martínez, incluyó un concepto que no figuraba en el programa de gobierno: el de "limpieza étnica".

por Pablo E. Chacón

Walter Bouzada Martínez ocupa el segundo puesto en el Ministerio de Educación que comanda Mariano Narodowski. La última semana, Bouzada, frente a los directores del área - uno de los cuales, off the record, rompió el silencio frente a este medio- pidió una "limpieza étnica", eufemismo nada inocente encuadrado en la pelea contra las "usurpaciones" y contratos que lleva adelante el alcalde Pro.

Eran unos veinte directores de área, y Bouzada parecía nervioso: caminaba de un lado a otro como los gerentes de empresa preguntando a cuántos y quiénes podía echarse, porque, según se pudo escuchar, "lo que esta Ciudad necesita es una limpieza étnica".

El sintagma, que reenvía inequívocamente al fascismo serbio croata de mediados de los 90 del siglo pasado, no hace más que revelar la ideología de un funcionario que maneja una subsecretaría estratégica, Inclusión Escolar y Coordinación Pedagógica.

Este cronista fue conectado por una alta fuente de ese ministerio, cansado de las costumbres macartistas que ese señor (Bouzada) tiene para dirigirse hacia sus subordinados, que viven aterrorizados de perder el trabajo, como los peones frente a los patrones de estancia.

Según supo este medio, ese director, a sabiendas de que buena parte de la comunidad educativa es de origen judío (incluyendo al propio ministro), y a sabiendas también de que ese hecho no tiene ninguna importancia a la hora de que el subsecretario se haga cargo de sus dichos, prometió hacer saber al titular de la cartera el tipo de trato que Bouzada ha elegido como pieza de "gestión".

Sin embargo, el subsecretario Pro acertó en algo: si la "limpieza étnica" se cumpliera como él desea, es cierto que la inclusión social sería mucho menos complicada. Algo así como en otra escala, la política exterior sanitaria de los Estados Unidos frente a la pandemia del HIV en el Africa subsahariana.